La participación de la Universidad INCCA de Colombia en NACRA 2026 representó mucho más que su presencia en una conferencia académica internacional. Entre el 15 y el 17 de octubre de 2026, en Orlando, Florida, la Universidad llevó a un escenario especializado de discusión académica una experiencia propia de transformación institucional, convirtiéndola en un caso susceptible de análisis, intercambio y aprendizaje.
El trabajo “Universidad INCCA de Colombia: liderazgo femenino, identidad colectiva y transformación organizacional” fue presentado en la mesa de casos en español de la conferencia anual de la North American Case Research Association (NACRA).
Ese hecho resulta especialmente significativo porque la Universidad no llegó únicamente a observar lo que otros investigadores tenían para contar. Llegó con una historia propia, con aprendizajes surgidos de su experiencia institucional y con una propuesta capaz de entrar en conversación con académicos de otros contextos.

Existen muchas maneras de entender la internacionalización universitaria.
Puede expresarse mediante convenios, movilidad, cooperación académica, participación en redes o proyectos conjuntos. Sin embargo, existe otra dimensión igualmente importante: lograr que las experiencias, reflexiones y aprendizajes construidos dentro de una institución puedan circular fuera del país y convertirse en conocimiento compartido.
Eso fue precisamente lo que ocurrió en NACRA 2026.
La experiencia de la Universidad INCCA de Colombia fue presentada a través de un trabajo desarrollado por Adriana Aponte Rivera, decana de Trayectoria Estudiantil y Docente, en coautoría con investigadoras del Politécnico Grancolombiano.
El caso puso sobre la mesa temas que atraviesan a muchas organizaciones contemporáneas: liderazgo, recuperación de la confianza, gobernanza interna, transformación organizacional e identidad colectiva.
No se trató simplemente de exponer conceptos.
Se trató de analizarlos a partir de una experiencia real.

Una de las fortalezas de los estudios de caso consiste precisamente en eso: tomar situaciones reales y convertirlas en herramientas para preguntar, interpretar y aprender.
El caso presentado por la Universidad INCCA de Colombia permitió que un proceso institucional concreto pudiera ser observado desde una perspectiva académica y discutido dentro de una comunidad especializada en la investigación, escritura y enseñanza mediante casos.
Además, el trabajo contó con la revisión de Pablo Álamo Hernández, académico español y profesor distinguido internacional de CETYS Universidad, en México, con trayectoria en estudios de caso, liderazgo, ética empresarial y análisis organizacional.
Su participación como revisor aportó una mirada externa al trabajo y reforzó una de las dimensiones más valiosas de este tipo de encuentros: poner las experiencias institucionales frente a otros académicos para contrastarlas, cuestionarlas y enriquecerlas.
Este punto resulta especialmente relevante.
Cuando una universidad comparte un caso propio en un escenario internacional no solamente muestra lo que ha hecho. También acepta que su experiencia sea observada, discutida y reinterpretada desde otras perspectivas.
Y ahí empieza una conversación académica mucho más rica.
En el ámbito universitario, asistir a una conferencia internacional puede convertirse fácilmente en una cifra más dentro de un informe de gestión.
Pero el verdadero valor no está únicamente en decir que se estuvo allí.
Está en preguntarse qué se llevó a ese escenario, qué conversación se ayudó a construir y qué conocimiento pudo ponerse en circulación.
En NACRA 2026, la Universidad INCCA de Colombia llevó una experiencia vinculada con procesos de fortalecimiento institucional y con la manera en que el liderazgo puede influir en la reconstrucción de la confianza y el sentido de pertenencia dentro de una organización.
La participación de la presidenta de la Universidad, Dra. Susan Rodríguez, y de la decana de Trayectoria Estudiantil y Docente, Dra. Adriana Aponte, permitió que esa experiencia tuviera presencia directa dentro de un escenario internacional de discusión académica.
Y eso cambia la lectura de la participación.
No se trató solamente de representar institucionalmente a la Universidad.
Se trató de llevar una experiencia colombiana al diálogo académico internacional.
El propio título del caso situó un elemento que merece atención: el liderazgo femenino.
Hablar de liderazgo en procesos de transformación organizacional implica ir mucho más allá de los cargos o de las estructuras jerárquicas.
También supone hablar de la capacidad de tomar decisiones en momentos complejos, reconstruir relaciones, generar confianza, articular equipos y ayudar a que una comunidad vuelva a reconocerse alrededor de objetivos comunes.
Desde esa perspectiva, el caso presentado en NACRA permitió reflexionar sobre el papel que puede desempeñar el liderazgo femenino en procesos de cambio institucional.
Pero también abrió una pregunta más amplia: ¿qué ocurre cuando una organización decide mirar críticamente su propia trayectoria y convertirla en conocimiento?
Probablemente ahí esté una de las mayores fortalezas del ejercicio.
Cuando se habla de transformación organizacional, la conversación suele concentrarse en estructuras, procesos, sistemas, normas o indicadores.
Todos son importantes.
Sin embargo, existe otro componente menos visible y, a veces, mucho más difícil de reconstruir: la confianza.
La confianza no aparece automáticamente porque cambie un procedimiento.
Se construye mediante coherencia, comunicación, decisiones comprensibles, participación y la capacidad de volver a generar sentido colectivo.
Por eso, que el caso de la Universidad INCCA de Colombia abordara la recuperación de la confianza y la construcción de identidad colectiva permitió llevar a NACRA una discusión que trasciende a una sola institución.
Muchas organizaciones enfrentan, en algún momento, el desafío de transformarse sin perder aquello que permite que sus integrantes se reconozcan como parte de un proyecto común.
La experiencia universitaria presentada en Orlando aportó precisamente a esa conversación.

Uno de los aprendizajes que deja esta participación es que la internacionalización universitaria no debería medirse únicamente por desplazamientos, convenios o encuentros.
También ocurre cuando las ideas viajan.
Cuando una experiencia construida en Colombia puede ser discutida por investigadores de otros países.
Cuando una historia institucional deja de pertenecer solamente a quienes la vivieron y se convierte en material para enseñar, investigar y debatir.
Cuando una universidad no solo recibe conocimiento producido en otros lugares, sino que también aporta sus propios aprendizajes.
En ese sentido, la participación de la Universidad INCCA de Colombia en NACRA 2026 tuvo un valor especial: permitió transformar una experiencia interna en una conversación internacional.
Convertirse en objeto de estudio exige algo que no siempre resulta sencillo para las organizaciones: mirarse con distancia.
Preguntarse qué funcionó.
Qué pudo hacerse de otra manera.
Qué aprendizajes dejó un proceso.
Qué decisiones generaron resultados.
Qué tensiones todavía siguen abiertas.
Y qué elementos de una experiencia propia podrían resultar útiles para otras instituciones.
También puede ser un punto de partida.
Las universidades producen conocimiento todos los días, incluso en situaciones que inicialmente podrían parecer exclusivamente administrativas.
Las decisiones, las transformaciones, los desafíos, los conflictos y los aprendizajes también pueden convertirse en objetos de estudio.
La diferencia está en detenerse a analizarlos.
Eso ocurrió con el caso presentado en NACRA 2026.
La participación de la Universidad INCCA de Colombia en esta conferencia dejó una idea especialmente valiosa: las experiencias institucionales también pueden producir conocimiento.
Llevar a Orlando un caso sobre liderazgo femenino, identidad colectiva y transformación organizacional permitió compartir una parte de la trayectoria de la Universidad, pero, sobre todo, permitió transformarla en una oportunidad de reflexión académica.
Que el trabajo hubiera sido desarrollado junto con investigadoras del Politécnico Grancolombiano, revisado por un académico internacional y presentado ante una comunidad especializada amplió todavía más esa conversación.
Porque participar internacionalmente no debería consistir solamente en estar presente.
También significa tener algo propio que decir.
Y en NACRA 2026, la Universidad INCCA de Colombia llevó precisamente eso: una experiencia construida en Colombia que pudo convertirse en conocimiento, discusión y aprendizaje más allá de sus propias fronteras.